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martes, 10 de octubre de 2023

Guayaba: Un remedio natural para los trastornos digestivos

 Guayabo (Psidium guajava)

Por Francisco Javier Luna

Planta tropical perteneciente a la familia de las Mirtáceas.

Su nombre en náhuatl es Xalxócotl. El guayabo es un árbol de 4 a 10 metros de altura, con la corteza lisa o escamosa de color café rojizo, sus hojas son ovaladas, con nervadura bien marcada y de reverso velloso y sus flores son blancas y solitarias. El fruto es globoso, con un aroma penetrante, característico (¿Quién no puede identificar fácilmente el olor de la guayaba?) y pulpa amarilla o rosa.

Es originaria de las regiones tropicales de América, y se ha adaptado a climas cálidos, semisecos, secos y templados en todos los continentes convirtiéndose en un cultivo importante en todas las zonas tropicales y subtropicales del mundo. La guayaba es una planta que se ha empleado para el tratamiento de diferentes padecimientos como parte de la medicina tradicional en diversas regiones, incluyendo nuestro país.


Figura 1. Árbol y hojas de guayaba. 


En México se consume la guayaba como fruta fresca, en conservas y dulces preparados de diversas formas; son un alimento rico en vitamina C, calcio, potasio y otros nutrientes; sin embargo las hojas han sido empleadas en la medicina tradicional para el alivio de múltiples trastornos.

Se emplea el cocimiento de las hojas para el tratamiento de padecimientos gastrointestinales: diarrea, disentería y gastroenteritis; también se utiliza como desparasitante (contra las lombrices), para controlar la fiebre, las tos y otras afecciones respiratorias, dolor de cabeza y dolores reumáticos. Se le emplea en forma de lavados, enjuagues y cataplasmas para problemas de la piel como el acné, el prurito, los granos, el salpullido, la sarna y para la curación de heridas, úlceras y golpes.

Se habla de ella en el códice de la Cruz-Badiano, donde se menciona como antidisentérica y antitérmica (para combatir la fiebre) y Francisco Hernández la señala como astringente y adecuada para curar la sarna.

Se han llevado a cabo muchos estudios científicos para analizar las acciones terapéuticas de la guayaba encontrándose en la mayoría de ellos resultados alentadores de su uso. Se ha comprobado que las hojas de la guayaba poseen efecto analgésico, antiespasmódico, inhibidor de la motilidad intestinal, antiinflamatorio y antimicrobiano, además de una alta capacidad antioxidante, acción antidiabética y efecto antihipertensivo. 

Las hojas de guayabo son ricas en diferentes tipos de compuestos, se han identificado diversos monoterpenos, sesquiterpenos, carotenoides, triterpenos y flavonoides. De todos estos compuestos, a los flavonoides se les atribuye la mayor parte de las acciones benéficas de esta especie (antimicrobiano, antiespamódico, antiinflamatorio y acción antihipertensiva). Entre estos se encuentran glicósidos de quercetina y kamferol (quercitrina, guaijaverin y avicularina, entre otros).


Figura 2. Flavonoides de la guayaba



Ya existen en el mercado algunos fitofármacos producidos a partir del extracto de hojas de esta especie, que se ofrecen para el alivio de la colitis, inflamación y distensión abdominal, entre otros malestares intestinales. Concretamente, el fitofármaco QG-5, patentado por el IMSS, es obtenido a partir de un extracto estandarizado de hojas de guayabo con un contenido determinado de flavonoides  estimados como quercetina total, cuyos efectos han sido comprobados científicamente, corroborando el uso tradicional de esta especie vegetal.
Como podemos ver, el guayabo es una especie muy versátil que además de ofrecer un fruto rico en vitamina C y otros nutrientes y ser base de diversos alimentos, sus hojas poseen acciones terapéuticas útiles para diversos padecimientos, particularmente para las infecciones gastrointestinales. Por eso, cada vez que huela el ponche con guayaba, coma un poco de dulce o las guayabas en conserva, recuerde que este árbol que da tan sabrosa fruta también nos ofrece un remedio para la enfermedad.




Referencias

Barbalho, S. M., Farinazzi-Machado, F. M., de Alvares Goulart, R., Brunnati, A. C. S., Otoboni, A. M., & Ottoboni, B. J. M. A. P. (2012). Psidium guajava (Guava): A plant of multipurpose medicinal applications. Med Aromat Plants, 1(4), 1-6.

Anand, V., Kumar, V., Kumar, S., & Hedina, A. (2016). Phytopharmacological overview of Psidium guajava Linn. Pharmacognosy Journal, 8(4).

Naseer, S., Hussain, S., Naeem, N., Pervaiz, M., & Rahman, M. (2018). The phytochemistry and medicinal value of Psidium guajava (guava). Clinical phytoscience, 4(1), 1-8.

Kumar, M., Tomar, M., Amarowicz, R., Saurabh, V., Nair, M. S., Maheshwari, C., ... & Satankar, V. (2021). Guava (Psidium guajava L.) leaves: Nutritional composition, phytochemical profile, and health-promoting bioactivities. Foods, 10(4), 752.

Arce, E. R., Legorreta, X. L., Gattuso, M. A., & Soto, M. A. C. (2003). La hoja del guayabo en el tratamiento de afecciones grastrointestinales. Revista de fitoterapia3(2), 101-111.

sábado, 18 de febrero de 2023

¿Por qué las plantas tienen moléculas que curan?


                             
Metabolitos primarios y metabolitos especializados                     

    Heliopsis longipes (Chilcuague). Foto de J. Iván Castro Ruiz (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Heliopsis_Longipes.jpg?uselang=es)

Todos los seres vivos compartimos compuestos, moléculas comunes que forman parte de lo que conocemos como nutrientes y cuya finalidad es la obtención de energía y como materia prima para la formación de órganos y tejidos. Seguramente has escuchado hablar de ellos, son los carbohidratos, los lípidos o grasas y las proteínas. Estos compuestos, se encuentran en todos los seres vivos y por eso se le llaman metabolitos primarios.

Pero hay otro grupo de compuestos, muy diferentes entre sí, que son elaborados por los animales, hongos, microorganismos y plantas para adaptarse al medio ambiente y defenderse de otros organismos.

Así, las plantas han creado compuestos que las ayudan a defenderse de infecciones bacterianas o virales, otros compuestos para protegerse de la radiación ultravioleta de la luz solar y que también son útiles para atraer insectos o aves para asegurar la polinización. Estas son algunas de las funciones, por ejemplo, de los compuestos que les dan colores vivos e intensos a las flores. Pero también, producen compuestos que son para defenderse de los animales y evitar que se las coman o que las ataquen algunos insectos. 

Estos compuestos son propios de algunas plantas solamente pues cada especie produce su propio arsenal de compuestos de adaptación y defensa que pueden ser diferentes de los compuestos producidos por otras especies. Por ser propios de especies particulares y tener una función específica de defensa o adaptación, estos compuestos se les denomina metabolitos especializados, y se han identificado como los responsables de las acciones tóxicas o terapéuticas de las plantas medicinales.

Dicho lo anterior, platiquemos ahora de algunas plantas empleadas en la medicina tradicional mexicana en las que se han identificado los compuestos responsables de los usos que se les atribuyen y también, en algunos casos, de los abusos cometidos con ellas.

jueves, 2 de febrero de 2023

Tradición y ciencia en la herbolaria y la medicina tradicional

Todos hemos echado mano, en algún momento, de remedios herbales para aliviar algún malestar que nos aqueja; así, sabemos que hay plantas que son útiles para el dolor de estómago, la diarrea, el estreñimiento la indigestión, el dolor de garganta, para la tos, para los dolores de huesos, para los riñones, para los nervios, para poder dormir; en fin, prácticamente para cada enfermedad podría encontrarse al menos una planta, algún remedio que la herbolaria ofrece para aliviarla.


Flora del cerro del muerto en Aguascalientes
Flora del Cerro del muerto; Aguascalientes. 
Foto de Luisalvaz, CC BY-SA 4.0 via Wikimedia Commons

En el caso particular de México, la riqueza de la medicina tradicional mexicana deriva, en primer término, del hecho de que nuestro país posee gran diversidad vegetal, conteniendo alrededor de 25,000 especies vegetales conocidas, y de éstas, alrededor de 3,500 especies a las que se le atribuyen propiedades medicinales. Aunado a esto, nuestro país también posee gran diversidad cultural en la que las plantas se presentan como el principal recurso terapéutico, así como ceremonial y religioso.
La investigación científica que se ha realizado sobre la flora mexicana empleada en la medicina tradicional se remonta a poco más de un siglo; sin embargo, el porcentaje de especies que han sido evaluadas en sus propiedades terapéuticas desde el punto de vista científico es poco menos del 5 %. Así pues, todavía existe un gran número de especies vegetales que esperan ser estudiadas para comprobar sus propiedades medicinales, por lo que podemos afirmar que la medicina tradicional presenta un gran potencial en el descubrimiento y desarrollo de compuestos con actividad biológica.
La investigación científica de estas especies es importante debido a que muchas plantas que se utilizan para tratar diferentes enfermedades, desde padecimientos leves hasta enfermedades crónicas, no siempre poseen acciones terapéuticas efectivas y en algunas ocasiones actúan solo aliviando algunos de los síntomas pero no controlan directamente la enfermedad.
Esta consideración y relevancia de la investigación científica es completamente independiente de las plantas que se emplean para tratar padecimientos identificados desde un marco cultural particular y que no tienen necesariamente una correspondencia con enfermedades definidas desde la medicina contemporánea; las razones por la cual una planta determinada puede ser medicinal dentro de su contexto cultural es otro tipo de estudio y deben de entenderse desde otra perspectiva del conocimiento.
De cualquier manera, es interesante pensar en qué es lo que contiene una planta en particular que la hace efectiva para tratar uno o varios padecimientos, ¿por qué precisamente esa planta y no otra? ¿por qué para aliviar las quemaduras es muy útil el tepezcohuite o la caléndula y no las hojas de higo? ¿por qué la gobernadora es buena para los padecimientos renales y el boldo para el hígado? ¿por qué algunas tienen acción contra el dolor o la inflamación y otras son capaces de producir alucinaciones?
Estas preguntas pueden contestarse desde la investigación científica.