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lunes, 8 de enero de 2024

Muicle: el colorante vegetal que se emplea como antidiabético, anticonvulsivo y antiinfeccioso

 

Muicle (Justicia spicigera)

Por Francisco Javier Luna

También se le conoce como añil de piedra, hierba delimalin, muele, micle, moyotli o huitzixochitl.

Es un arbusto de la familia de las acantáceas, de uno a uno y medio metros de altura, muy ramificado, con hojas verde oscuro y nervadura muy marcada, ovaladas y con flores anaranjadas presentes en la unión del tallo y la hoja o en la parte superior de la planta.


Justicia spicigera. Autor Cbaile 19https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Justicia_spicigera,_2015-08-08,_Phipps_Conservatory,_01.jpg?uselang=es

Es una planta endémica desde México hasta Colombia y presente en climas cálido, semicálido, seco y semiseco desde el nivel del mar hasta los 3000 de altura; crece a orillas de los caminos y suele estar asociada a vegetación de bosque tropical caducifolio. En nuestro país es usual su empleo en los estados de Guanajuato, Jalisco, Michoacán, el Estado de México, Morelos, Puebla, Tlaxcala, Hidalgo, San Luis Potosí, Veracruz, Yucatán y Quintana Roo.

Las infusiones o decocciones de las hojas, ramas y flores de esta especie presentan un color violeta azulado característico por lo que esta planta también ha sido empleada para la tinción de telas para obtener una coloración lila, azul o morada.

 En las diversas regiones de nuestro país se suele emplear el cocimiento de las hojas y ramas para la diarrea, dolor de estómago y disentería, en combinación con hojas de guayaba, ajenjo y toronjil mexicano. Y en combinación con otras plantas se emplea para los cólicos o dolores menstruales y otros padecimientos ginecológicos.

En Yucatán las hojas se emplean para el tratamiento de dolores de cabeza crónicos, hipertensión y como anticonvulsivo y para controlar los nervios. La decocción de hojas, ramas y flores se emplea para enfermedades de la piel: erisipela, sífilis, granos y sabañones. También se usa para la fiebre, la anemia, mareos y la bronquitis. La infusión de las hojas y las partes aéreas de muicle es utilizada por grupos indígenas de la Huasteca Potosina y de Yucatán para el tratamiento de la diabetes, diversas infecciones y como estimulante. Por otra parte, esta especie también se ha utilizado para algunos padecimientos que la gente refiere como “susto” o “asombro”.

Los estudios farmacológicos llevados a cabo en los extractos de esta planta han corroborado su actividad antidiabética controlando los niveles de glucosa en sangre; en relación a su actividad anticonvulsiva se han obtenido resultados alentadores para su uso potencial en el tratamiento de la epilepsia. También hay estudios que avalan su acción antibacteriana, citotóxica y antitumoral; así como otros que señalan su acción antihipertensiva, antiinflamatoria, antidepresiva y ansiolítica.

Dentro de su composición fitoquímica se han identificado principalmente compuestos fenólicos como glicósidos de kaempferol (kaempferitrina y ramnósido de kaempferol), antocianinas, compuestos terpenoides y ácidos grasos o sus ésteres. Dentro de esta composición, se ha atribuido sus acciones terapéuticas al glicósido de flavonoide llamado kaempferitrina, particularmente en sus efectos sobre el sistema nervioso central y al lignano procumbenósido B a su efecto antiinflamatorio.

Metabolitos del muicle identificados como los responsables de su actividad sobre el sistema nervioso central (kaempferitrina) y su acción antinflamamtoria (procumbenósido)

Aunque el muicle se vende en el mercado para hacer infusiones o en cápsulas para "regenerar y tonificar la sangre", aumentar las plaquetas y para la anemia, no hay estudios que avalen el uso de esta planta para este tipo de aplicaciones terapéuticas, por lo que es importante consultar con un especialista para corroborar el uso que se le quiera dar.

Referencias bibliográficas:

Ortiz-Andrade, R., Cabañas-Wuan, A., Arana-Argáez, V. E., Alonso-Castro, A. J., Zapata-Bustos, R., Salazar-Olivo, L. A., ... & García-Carrancá, A. (2012). Antidiabetic effects of Justicia spicigera schltdl (acanthaceae). Journal of ethnopharmacology, 143(2), 455-462.

González-Trujano, M. E., Dominguez, F., Perez-Ortega, G., Aguillon, M., Martinez-Vargas, D., Almazan-Alvarado, S., & Martínez, A. (2017). Justicia spicigera Schltdl. and kaempferitrin as potential anticonvulsant natural products. Biomedicine & Pharmacotherapy, 92, 240-248.

Castro-Muñoz, R., León-Becerril, E., & García-Depraect, O. (2022). Beyond the Exploration of Muicle (Justicia spicigera): Reviewing Its Biological Properties, Bioactive Molecules and Materials Chemistry. Processes, 10(5), 1035.

Martínez, Maximino. Las plantas medicinales de México. 5 Edición. Editorial Botas. México 1969.

jueves, 23 de noviembre de 2023

El chilcuague, una planta con raíces picantes

 Chilcuague (Heliopsis longipes)

Por Ronna Delgado Altamirano

El chilcuague, cuyo nombre científico es Heliopsis longipes, es un arbusto mexicano de la familia Asteraceae. Al ser un arbusto, su altura promedio es de unos 60 cm. Presenta flores amarillas con varios pétalos, mientras que sus hojas son ovaladas de borde dentado y de 2 a 4 cm de largo.


Figura 1. Planta de Chilcuague. Partes aéreas (Foto izquierda, © J. Arturo de Nova, https://ecuador.inaturalist.org/photos/5147507). Raíces (Foto derecha).

El chilcuague es una planta endémica de la Sierra Gorda de México, encontrándose presente en los estados de Querétaro, Guanajuato y San Luis Potosí. De acuerdo al lugar donde sea encontrado puede recibir diferentes nombres, dentro de los que se destacan: pelitre, raíz de oro, raíz azteca, palo de duende, chilcuas y chilquahuitl. El nombre original proviene del náhuatl “chilmecatl” que significa “chile de mecate” o “chilcoatl” que significa “serpiente picante”, debido a que las raíces de esta planta son largas, fuertes y correosas y, al masticarlas, ocasionan un efecto pungente similar al del chile.

El valor social del chilcuague radica en el uso que se le da de manera tradicional. La raíz seca suele utilizarse en la gastronomía y la medicina tradicional de la Sierra Gorda y se vende en manojos como el que se muestra en la imagen. En la cocina se usa como un condimento en la elaboración de salsas, para intensificar el picor natural de los chiles con los que se elaboran éstas; y también para realzar e intensificar la sensación en boca de bebidas alcohólicas como el tequila o el mezcal. Entre los usos medicinales que se han reportado para el chilcuague se encuentran: calmar el dolor de muelas, de dentición, de garganta y muscular; como desparasitante; tratar infecciones de la piel y las uñas como el pie de atleta, la onicomicosis y la candidiasis; para disminuir los síntomas de picaduras de insectos; contra el reflujo y acidez estomacal, así como la gastritis.

Científicamente se ha demostrado que las raíces de chilcuague poseen actividad analgésica, antiinflamatoria, bacteriostática y fungistática (limitan la reproducción de bacterias y hongos), analgésica, antinociceptiva (inhiben la sensación de dolor, de forma comparable al diclofenaco y de mayor efectividad que la aspirina, pero menor que la morfina), insecticida, antitumoral, angiogénica (favorece la formación de vasos sanguíneos), ansiolítica y diurética

Adicionalmente, se ha determinado que no posee efectos mutagénicos ni genotóxicos (es decir, no daña el ADN), ni daño celular; antioxidante. No obstante, a dosis elevadas (1g de extracto / kg de peso) en ratones, es suficiente para producir daño cerebral, el cual se manifiesta como temblores de cabeza y patas delanteras. A pesar de ello, estas dosis no son las utilizadas comúnmente para uso medicinal ni culinario.

Las raíces de chilcuague producen diversos compuestos químicos, tales como ácidos fenólicos (hidroxibenzoico, clorogénico, cafeico y cumárico), flavonoides (rutina, apigenina, genisteína, quercetina y naringenina) y alcamidas (afinina, N-isobutil-2-(E)-decenamida y N-isobutildecanamida).


Figura 2. Compuestos presentes en las raíces de Heliopsis longipes


De todos estos compuestos, la afinina (o espilantol) es la más abundante. La afinina es una alcamida, responsable del efecto picante de la raíz y también de los efectos antibiótico, antimicótico, antimicrobiano, anestésico, insecticida, cicatrizante, sialogogo (favorece la producción de saliva) y vasodilatador (ayuda a disminuir la presión arterial). Se ha demostrado que la afinina tiene la capacidad de ejercer dichos efectos biológicos a través de la interacción con numerosos sistemas bioquímicos dentro de los cuales se incluyen el opioide (como la morfina), serotoninérgico (como algunos antidepresivos), GABAérgico (como algunos ansiolíticos); NO/cGMP/Canales de potasio, H2S, CO y prostaciclinas (sistemas para ejercer la vasodilatación), lo cual nos habla de su gran potencial para ejercer diversos efectos benéficos en la salud y su proyección para uso como medicamento.

Finalmente, junto a los beneficios de esta planta ofrece en la terapéutica también es necesario considerar que el exceso en la explotación del chilcuague lo ha llevado a ser considerada una planta en peligro de extinción debido a que el uso de las raíces no permite la sobrevivencia de las plantas y aun no se tienen mecanismos para su recuperación o cultivo controlado.


Referencias

1.          Cilia-López, V. G., Aguirre-Rivera, J. R., Reyes-Agüero, J. A. & Juárez-Flores, B. I. Etnobotánica de Heliopsis longipes (Asteraceae: Heliantheae). Bol. la Soc. Bot. Mex. 83, 81–87 (2008).

2.          Heliopsis longipes. https://ecuador.inaturalist.org/taxa/289042-Heliopsis-longipes.

3.          Cariño-Cortés, R. et al. Antinociceptive, genotoxic and histopathological study of Heliopsis longipes S.F. Blake in mice. J. Ethnopharmacol. 130, 216–221 (2010).

4.          Arriaga-Alba, M., Rios, M. Y. & Déciga-Campos, M. Antimutagenic properties of affinin isolated from Heliopsis longipes extract. Pharm. Biol. 51, 1035–1039 (2013).

5.          Parola-Contreras, I. et al. Phenolic compounds and antioxidant activity of methanolic extracts from leaves and flowers of chilcuague (Heliopsis longipes, Asteraceae). Bot. Sci. 99, 149–160 (2021).

6.          García-Badillo, P. E., Avalos-Soriano, A., López-Martínez, J., García-Gasca, T. & Castro-Ruiz, J. E. Proangiogenic effect of affinin and an ethanolic extract from Heliopsis longipes roots: Ex vivo and in vivo evidence. Molecules 26, 1–14 (2021).

7.          Castro-Ruiz, J. E. et al. Affinin (Spilanthol), isolated from Heliopsis longipes, induces vasodilation via activation of gasotransmitters and prostacyclin signaling pathways. Int. J. Mol. Sci. 18, 1–15 (2017).

martes, 11 de abril de 2023

Del remedio contra espanto a un potencial antihipertensivo

 

Toronjil blanco, toronjil morado (Agastache mexicana; familia de Lamiaceae)

El toronjil mexicano (tlalahuehuetl, en náhuatl) es una hierba aromática originaria de México, de 80 a 120 cm de altura, de tallo cuadrado, con hojas en forma de lanza y flores en racimos. Crece en los bosques de pino-encino del centro del país (Guanajuato, Estado de México, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Puebla, Querétaro, Tlaxcala y Veracruz).

Toronjil morado. Imagen de Chhe, dominio público. 

 Esta especie tiene dos variedades o subespecies: el toronjil blanco, subespecie xocolotziana y el toronjil morado, subespecie mexicana. Aunque estas plantas difieren entre sí en su tamaño, sus hojas y sus flores, la medicina tradicional las suele emplear de forma indistinta.

 El toronjil se usa en la medicina tradicional desde la época prehispánica empleando la infusión de sus tallos y hojas para el dolor de estómago, para controlar el vómito, como antiespasmódico, para la tos, la ansiedad, el insomnio, para curar heridas y para algunas alteraciones cardiovasculares, pero principalmente para el susto o espanto.

Toronjil morado. Imagen de Dick Culbert (Gibsons, B.C. Canada)

En este punto nos encontramos en un dilema, ¿Cómo comprender este padecimiento que no tiene una correspondencia directa con una enfermedad en términos de la medicina científica? Desde la antropología cultural y la etnobotánica podemos referirnos a este padecimiento como un “síndrome culturalmente delimitado”, lo cual se entiende como una serie de signos y síntomas (que en el caso del susto incluyen la pérdida del apetito, intranquilidad en el sueño, desánimo, pérdida de la razón y palidez) que se explican de acuerdo a elementos culturales propios en los que los procedimientos para tratarlos incluyen elementos simbólicos particulares. En este marco cultural, el toronjil se emplea solo o en combinación con otras plantas, en forma de infusión para el tratamiento del susto o espanto.

Adicionalmente a los usos prehispánicos, algunos autores han señalado que el toronjil morado posee efectos antiséptico, analgésico y antiespasmódico, mejora la digestión y es útil para tratar el dolor de cabeza y algunas afecciones cardiacas.

Existen diversos estudios que se han llevado a cabo para comprobar las propiedades farmacológicas del toronjil para tratar el dolor, la ansiedad y su acción a nivel cardiovascular.  Estos estudios señalan que efectivamente esta especie posee compuestos que inducen actividad antiespasmódica, broncodilatadora, vasodilatadora, acción relajante y analgésica. Sin embargo, algunos de estos estudios han señalado que la subespecie que posee el efecto farmacológico mayor es el toronjil blanco (xocolotziana).

Dentro de los compuestos presentes en el toronjil, se ha identificado diversos flavonoides siendo el más abundante la acacetina y sus derivados (unidos a moléculas de azúcar), el cual posee actividad vasodilatadora, antiespasmódica (lo que aliviaría algunos tipos de dolor de estómago) y cierta actividad tranquilizante y sedante.  Adicionalmente se han identificado triterpenos como el ácido ursólico al cual se le ha atribuido el efecto analgésico además de contribuir en la actividad vasodilatadora.

Aunque el uso de esta planta suele orientarse a su acción tranquilizante; es importante subrayar los estudios que han mostrado los efectos vasodilatador y antihipertensivo de los extractos obtenidos de esta planta, asociados a dos de sus principales compuestos, el ácido ursólico y la tilianina (derivado de la acacetina). Esto pone de manifiesto el gran potencial que poseen las plantas empleadas en la medicina tradicional como fuente de moléculas que no necesariamente están ligados de manera directa con el uso cotidiano que se les da a estas especies.

En este caso, aunque efectivamente se ha comprobado el efecto tranquilizante, inductor del sueño, antiespasmódico y analgésico que pudieran apoyar su uso cultural; también encontramos acciones farmacológicas que justificarían el potencial desarrollo y uso de los compuestos presentes en esta especie para otras enfermedades como la hipertensión arterial.

Referencias

Chhe, Public domain, via Wikimedia Commons

Dick Culbert from Gibsons, B.C., Canada, CC BY 2.0 https://creativecommons.org/licenses/by/2.0, via Wikimedia Commons

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Hernández-Abreu, O., Torres-Piedra, M., García-Jiménez, S., Ibarra-Barajas, M., Villalobos-Molina, R., Montes, S., ... & Estrada-Soto, S. (2013). Dose-dependent antihypertensive determination and toxicological studies of tilianin isolated from Agastache mexicana. Journal of ethnopharmacology, 146(1), 187-191.

Palma-Tenango, M., Sánchez-Fernández, R. E., & Soto-Hernández, M. (2021). A systematic approach to Agastache mexicana research: biology, agronomy, phytochemistry, and bioactivity. Molecules, 26(12), 3751.

Quiñonez-Bastidas, G. N., & Navarrete, A. (2021). Mexican plants and derivates compounds as alternative for inflammatory and neuropathic pain treatment—A review. Plants, 10(5), 865.

Santillán-Ramírez, M. A., López-Villafranco, M., Aguilar-Rodríguez, S., & Aguilar-Contreras, A. (2008). Estudio etnobotánico, arquitectura foliar y anatomía vegetativa de Agastache mexicana ssp. mexicana y A. mexicana ssp. xolocotziana. Revista mexicana de biodiversidad, 79(2), 513-524.

Verano, J., González-Trujano, M. E., Déciga-Campos, M., Ventura-Martínez, R., & Pellicer, F. (2013). Ursolic acid from Agastache mexicana aerial parts produces antinociceptive activity involving TRPV1 receptors, cGMP and a serotonergic synergism. Pharmacology Biochemistry and Behavior, 110, 255-264.

Ventura-Martínez, R., Rodríguez, R., González-Trujano, M. E., Ángeles-López, G. E., Déciga-Campos, M., & Gómez, C. (2017). Spasmogenic and spasmolytic activities of Agastache mexicana ssp. mexicana and A. mexicana ssp. xolocotziana methanolic extracts on the guinea pig ileum. Journal of ethnopharmacology, 196, 58-65