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miércoles, 5 de julio de 2023

El epazote: entre la cocina y la medicina tradicional mexicanas

 

Dysphania ambrosioides (L.); anteriormente conocida con los nombres científicos Teloxys ambrosioides (L.), Chenopodium graveolens (L.) y Chenopodium ambrosioides (L.)

Por Ronna Delgado Altamirano

El epazote pertenece a la misma familia que el amaranto y se caracteriza por ser una hierba aromática erguida que crece de forma ascendente y llega a tener hasta un metro de alto. Presenta hojas lanceoladas, es decir, en forma de lanza, con bordes dentados. En la época de floración presenta unas pequeñas flores esféricas en espiga, de color blancas o beige de 1 mm de largo, que cuando son polinizadas dan lugar a frutos esféricos verdes, también de 1 mm de diámetro. El nombre de esta hierba proviene del náhuatl y está construida por dos vocablos: “epatl”, que quiere decir hedor y “tzotl”, que quiere decir sudor o lágrimas. Se distribuye desde algunos estados de EUA, teniendo una importante presencia en México, avanzando hacia Sudamérica y las Antillas, aunque también ha sido llevada y adaptada a regiones cálidas y templadas del Viejo Mundo. Existen diversos nombres en diferentes lenguas originarias con los que se le conoce al epazote, sin embargo, los más comunes son apazote, ipazote, paico.


Figura 1. Epazote
Foto de la izquierda de Susan J. Hewitt (https://www.naturalista.mx/photos/23411726)
Foto de la derecha de Fotis Samaritakis (https://www.naturalista.mx/photos/235054645)


De manera tradicional, en México, el epazote se utiliza como condimento de ciertas preparaciones culinarias como son el pozole, caldo de hongos, frijoles de la olla, sopa azteca (de tortilla) y salsas, entre muchas más opciones. Sin embargo, también se utiliza con fines medicinales, principalmente en el tratamiento de enfermedades gastrointestinales. En la medicina tradicional mexicana, que se remonta a la época antes de la conquista española; a menudo se utiliza la infusión, la decocción o el aceite esencial de epazote como vermífugo y antihelmíntico, esto quiere decir que se utiliza para el tratamiento de enfermedades intestinales que involucran parásitos de tipo gusano como las lombrices (Ascaris lumbricoides, Necator spp. y Trichuris trichiura) y la solitaria (Taenia solium). Otros usos que se le dan al epazote son como agente favorecedor de la producción de leche en mujeres durante el periodo de lactancia, y también como paliativo en los dolores postparto (infusión con azúcar).

Dentro del estudio de la composición química del epazote se han logrado identificar más de 300 compuestos, siendo los monoterpenos los más abundantes en los diferentes extractos (43.16%) y los que, gracias a su volatilidad, le confieren el olor tan característico del epazote. No obstante, también es posible encontrar flavonoides glicosilados (10.33%) y  sesquiterpenos (8.51%) entre otros compuestos.

Dentro de los monoterpenos el más abundante es el α-terpineno, seguido del ascaridol, carvacrol, cariofileno y varios cymenos. Al ser los componentes mayoritarios de los extractos de epazote, son los que presentan también importantes actividades biológicas comprobadas, dentro de las cuales se encuentran actividades contra bacterias, amebas, tripanosomas, Leishmania; también contra insectos y garrapatas, además de tener actividad anticancerígena, contra las úlceras, la ansiedad, la inflamación y acción regenerativa de huesos, vasodilatadora e inmunomoduladora.

Si bien, el epazote tiene efectos benéficos para el cuidado de la salud intestinal, es necesario tener precauciones en cuanto a las dosis a las que se administra y la edad del paciente, ya que se han reportado casos de efectos tóxicos e incluso letales, sobre todo en bebés y niños. El principal compuesto responsable de este efecto letal es el ascaridol.

Agradezco esta nueva contribución de la Dra. Ronna Delgado Altamirano a este blog de plantas medicinales, con este texto en el que nos platicó de la importancia del epazote más allá de condimentar los frijoles, la sopa azteca y otros platillos.


Referencias

1.          Conway, G. A. & Slocumb, J. C. Plants used as abortifacients and emmenagogues by Spanish New Mexicans. J. Ethnopharmacol. 1, 241–261 (1979).

2.          Kliks, M. M. Studies on the traditional herbal anthelmintic Chenopodium ambrosioides L.: Ethnopharmacological evaluation and clinical field trials. Soc. Sci. Med. 21, 879–886 (1985).

3.          Vibrans, H. (ed) & Mondragón Pichardo, J. Chenopodium ambrosioides L. Malezas de México 1 http://www.conabio.gob.mx/malezasdemexico/linaceae/linum-usitatissimum/fichas/ficha.htm (2009).

4.          Naturalista. Dysphania ambrosioides L. https://www.naturalista.mx/taxa/76746-Dysphania-ambrosioides.

5.          Kasali, F. M., Tusiimire, J., Kadima, J. N. & Agaba, A. G. Ethnomedical uses, chemical constituents, and evidence-based pharmacological properties of Chenopodium ambrosioides L.: extensive overview. Future Journal of Pharmaceutical Sciences vol. 7 (Future Journal of Pharmaceutical Sciences, 2021).

6.          Montoya Cabrera, M. A. et al. Envenenamiento mortal causado por el aceite de epazote: Chenopodium graveolens. Gac. méd. Méx 132, 433–7 (1996).

lunes, 12 de junio de 2023

Ororúz, Lantana, cinco negritos

 Lantana camara

Por Ronna Delgado Altamirano

La Lantana, también conocida como 5 negritos, ororúz, alfombrilla, gobernadora, entre una larga lista de nombres comunes en español y en distintas lenguas originarias, es una planta tipo arbusto que tiene como origen desde el Sur de Estados Unidos, las Antillas hasta Sudamérica. No obstante, debido a la belleza de sus flores y a que los cuidados de jardinería que necesita son muy sencillos, ha sido adaptada a los diversos climas de diversos países alrededor del mundo. En México, tiene una distribución en todos los estados del país, habiendo una mayor densidad del centro hacia el sur.

Cinco negritos pertenece a la familia de la verbena y suele encontrarse como arbustos pequeños y grandes, que van desde los 30 cm de altura, hasta 1-3 m de diámetro. Las hojas son ovaladas con una punta afilada y pueden presentar pequeños pelos. En el caso de los tallos, estos pueden presentar pequeñas espinas. Dependiendo de los cuidados que reciba y/o de la época del año, puede presentar flores compuestas (pequeños racimos de flores) que, dependiendo de la variedad, muestran una combinación de colores como son rojo-amarillo/naranja (variedades silvestres o salvajes) y rosa claro-amarillo claro o rosa mexicano-amarillo brillante (variedades cultivadas). Existen también algunas otras variedades de colores puros: amarillo, naranja y blanco, que se presumen son variantes cultivadas.

Figura 1. Variedades de Lantana camara L. (Fotos Ronna Delgado Altamirano ©)

Al finalizar la época de floración, las flores se convierten en racimos de pequeñas moras de color verde de unos 3 mm de diámetro, que conforme van madurando se tornan de color azul-violáceo intenso o negro (de ahí el nombre de cinco negritos) y son jugosas y carnosas.

Figura 2. Frutos de Lantana camara L. Foto de M. Arzoumanian. https://www.tramil.net/es/plant/lantana-camara

Los usos medicinales que se le dan a esta planta, varían mucho de región a región, incluyendo enfermedades respiratorias, gastrointestinales y cutáneas.  En México, se utiliza para el tratamiento del dolor e inflamación estomacal e intestinal, diarrea, dolor de muelas, afecciones de hígado, derrame de bilis, amibas, vómito, espasmos, cólico. La preparación de la planta depende de la afección que se esté buscando tratar, ya que se puede preparar en té (sola o combinada), en decocción, cataplasmas o incluso simplemente masticar las hojas. No obstante, debido a la evidencia científica que hay, se recomienda tener mucho cuidado con esta planta, ya que se han encontrado algunos compuestos que han resultado ser tóxicos a nivel hepático (hepototóxico) en modelos animales.

La lantana posee una gran cantidad de compuestos bioactivos, dentro de los que se encuentran los flavonoides, fenilpropanoides, terpenoides, quinonas, entre otros. Algunos de estos tienen efectos plaguicidas, ya que no se conoce ningún depredador natural de esta planta. En cuanto a las actividades medicinales, científicamente se ha demostrado que muchos de estos metabolitos tienen una gran variedad de efectos farmacológicos, los cuales incluyen la actividad contra parásitos de tipo gusano y leishmania (úlcera del chiclero), antitumoral, antiviral, antiinflamatoria, anti-tuberculosis, antibacteriano y hepatoprotector. Con respecto al efecto hepatotóxico, se ha identificado como responsable al grupo de los triterpenos de núcleo oleanano conocidos como lantadenos, que han mostrado dañar el tejido hepático en animales rumiantes (vacas) y algunos roedores. Sin embargo, no en todos los estudios realizados con este fin se ha encontrado este mismo efecto, lo que sugiere que depende de la variedad y del ambiente en el que crece la planta. Al no ser clara esta actividad tóxica en humanos, se sugiere ser cuidadosos en el uso de esta planta.

El potencial de Lantana camara para el tratamiento de diversas enfermedades es evidente, siendo una fuente rica de compuestos que pueden ser potencialmente utilizados como principios activos para el desarrollo de medicamentos, sin embargo es necesario realizar estudios que verifiquen la seguridad de utilizarla para el manejo de diversas enfermedades, con el fin de garantizar un tratamiento accesible y eficaz a la población, ya sea en sus extractos o la misma planta en sí, así como en compuestos aislados en formulaciones farmacéuticas.

 Agradezco enormemente la valiosa contribución de la Dra. Ronna Delgado Altamirano a este blog de plantas medicinales, con este texto en el que nos platicó acerca de su vieja amiga, la Lantana camara.

Referencias:

1.          Delgado-Altamirano, R. et al. In vitro antileishmanial activity of Mexican medicinal plants. Heliyon 3, e00394 (2017).

2.          Delgado-Altamirano, R. et al. Chemical constituents with leishmanicidal activity from a pink-yellow cultivar of Lantana camara var. aculeata (L.) collected in central Mexico. Int. J. Mol. Sci. 20, 1–17 (2019).

3.          Ghisalberti, E. L. Lantana camara L. (Verbenaceae). Fitoterapia 71, 467–486 (2000).

4.          Sharma, O. P., Sharma, S., Pattabhi, V., Mahato, S. B. & Sharma, P. D. A review of the hepatotoxic plant Lantana camara. Crit. Rev. Toxicol. 37, 313–352 (2007).

5.          Vibrans, H. & Mondragón Pichardo, J. CONABIO Lantana camara L. Malezas de México 1 http://www.conabio.gob.mx/malezasdemexico/linaceae/linum-usitatissimum/fichas/ficha.htm (2009).

6.          Naturalista. Naturalista Lantana camara L. https://www.naturalista.mx/taxa/50333-Lantana-camara.