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jueves, 14 de noviembre de 2024

Tumbavaqueros: la raíz para los ataques epilépticos

Tumbavaqueros, Espantalobos, Quiebraplatos

Ipomoea stans

Planta herbácea, perenne, muy ramificada y robusta, de hojas alternas oblongas u oblongo-lanceoladas; la flor tiene forma de embudo con el tubo blanco a semejanza de una campana. Es originaria de México y se le encuentra en pastizales y matorrales xerófilos.

Esta planta pertenece al género Ipomoea el cual posee alrededor de 500 a 600 especies distribuidas principalmente en América Central, Sudamérica y África tropical. Las diferentes especies se han empleado desde tiempos ancestrales por sus propiedades alimenticias, medicinales y alucinógenas. De flores similares, varias de estas especies comparten nombres comunes como "Quiebraplatos", sin embargo, se pueden diferenciar ya que algunas como "Tumbavaqueros" son arbustos mientras que otras son rastreras, trepadoras o árboles.



Imagen 1. Tumbavaqueros. Autor: Gabriel Alejandro Pérez Villazana. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Ipomoea_stans.jpg


De las especies de Ipomoea que son originarias de México y de Centroamérica podemos resaltar a Ipomoea batatas, que es el camote común que se emplea en México y en muchos lugares del mundo como alimento y que tiene un contenido energético mayor que la papa. 

También podemos mencionar a Ipomoea purga, llamada raíz de Jalapa, la cual se emplea como laxante, antiparasitario, para la gastroenteritis o intoxicaciones alimentarias desde la ápoca prehispánica (“cacamotli tlanoquiloni”, remedio que era una mezcla de raíces de varias especies de Ipomoea: purga, jalapa y stans). La raíz de Jalapa es una enredadera propia de la zona montañosa de Veracruz; de esta planta se emplea la raíz, la cual también es un camote de color café que contiene como componentes principales dos glicorresinas: la convulvulina y la jalapina. 

La raíz de esta planta fue una medicina muy importante durante los siglos XVI a XIX, de tal manera que era una de las principales exportaciones de la Nueva España a Europa y otros lugares del mundo. Es tóxica a dosis elevadas.



Imagen 2. Izquierda: Raíz de Jalapa. Autor: Wilhelm Zimmerling. Derecha: Dibujo de raíz de Jalapa. Dominio Público. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Ruhland,_Lange_Str.,_Prunkwinden_bl%C3%BChend_an_Nebengeb%C3%A4ude_Fischerstr._39,_Sp%C3%A4tsommer,_03.jpg


Otra especie originaria de México es el cazahuate (Ipomoea murucoides), la cual es un árbol de hojas alargadas y flores blancas. Se utiliza para tratar problemas dérmicos, dolor e inflamación por golpes y reumas. Solo se emplea en forma oral en caso de picaduras de alacrán. También se han llevado a cabo investigaciones al respecto y varias de ellas están en curso. Ya hablaremos un poco más de esta especie en otra entrada.

Por otra parte, también destacan Ipomoea corymbosa (ololiuhqui) e Ipomoea violacea (tlitlilzin), cuyas semillas (llamadas “semillas de la Virgen”) se han empleado desde la época prehispánica por sus propiedades alucinógenas, siendo utilizadas en ceremonias religiosas, rituales y adivinatorias todavía entre los mazatecos, mixtecos y zapotecos en Oaxaca. De estas semillas se han aislados diversos alcaloides de tipo ergolina, los cuales son similares en estructura y acción al compuesto sintético LSD (dietilamida del ácido lisérgico), por lo que tienen un efecto significativo sobre la percepción y la conciencia, en lo que se denomina un efecto enteogénico.



Imagen 3. Flor de ololiuhqui. Autor: Ximena Cruz Hidalgo  https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Flor_de_ololiuqui_(Rivea_Corymbosa).jpg


Así pues, en tan ilustre género encontramos a Ipomoea stans, de la cual se emplea el cocimiento de la raíz para tratar enfermedades renales y hepáticas; tiene propiedades purgantes (al igual que I. purga) y se emplea para convulsiones y ataques epilépticos. Su uso más generalizado es para aliviar los nervios (sedante) junto con flor de azahar, flor de manita, salvia, palo de Brasil y tila en Guanajuato, Hidalgo y Puebla.

Esta especie ha sido objeto de diversos estudios científicos que han demostrado que los extractos de la raíz de esta planta poseen un efecto relajante de los vasos sanguíneos y del músculo liso por lo que justifica el uso de esta especie como antiespasmódica e hipotensora. También hay varios estudios que muestran que posee acción anticonvulsivante, antioxidante y depresora del sistema nervioso central. Adicionalmente se ha evaluado su efecto antitumoral y antibacteriano con resultados modestos.

Dentro de los compuestos que han sido identificados en esta planta se han señalado compuestos fenólicos, cumarinas (escopoletina) y una serie de compuestos propio de la familia de las Convulvuláceas, las glicorresinas (compuestas de una cadena de ácido graso y varias moléculas de carbohidratos), de las cuales, en la I. stans encontramos las estansinas 1 a 6. De estos compuestos, la estansina 6 fue evaluado en su actividad anticonvulsiva y neuroprotectora obteniéndose resultados significativos que justificarían su uso contra las convulsiones.



Imagen 4. Estructura química de la Estansina 6. 



El género Ipomoea es, como en muchos otros casos, un buen ejemplo de especies que tienen aplicaciones medicinales; algunas de ellas son compartidas como el caso de las especies con actividad purgante pero también se presentan acciones particulares para algunas especies, como la actividad sedante y anticonvulsiva de la tumbavaqueros. Finalmente, no hay que olvidar que aunque existan estudios científicos que avalen la acción terapéutica de una planta es necesario considerar la toxicidad de la misma por lo que no es conveniente su uso sin tener la guía de una persona experta en su identificación y dosificación. 


Referencias bibliográficas

Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana. http://www.medicinatradicionalmexicana.unam.mx/apmtm/termino.php?l=3&t=ipomoea-stans

León-Rivera, I., Villeda-Hernández, J., Campos-Peña, V., Aguirre-Moreno, A., Estrada-Soto, S., Navarrete-Vázquez, G., ... & Rivera-Leyva, J. C. (2014). Evaluation of the neuroprotective activity of stansin 6, a resin glycoside from Ipomoea stans. Bioorganic & Medicinal Chemistry Letters24(15), 3541-3545.

Martínez, M. Las plantas medicinales de México. 5 Edición, Editorial Botas. México 1969.

Meira, M., Silva, E. P. D., David, J. M., & David, J. P. (2012). Review of the genus Ipomoea: traditional uses, chemistry and biological activities. Revista Brasileira de Farmacognosia22, 682-713.

Nachiar, G. S., Kumar, P. R., & Prabhu, T. P. (2021). Phytochemical and pharmacological review on ipomea and rivea species. prevent3(4), 5.

Pereda-Miranda, R., Rosas-Ramírez, D., & Castaneda-Gomez, J. (2010). Resin glycosides from the morning glory family. Fortschritte der Chemie organischer Naturstoffe/Progress in the chemistry of organic natural products, Vol. 92, 77-153.

miércoles, 23 de octubre de 2024

Cempasúchil: la flor de muertos

 Cempasúchil (Tagetes erecta)

Esta planta tiene una de las flores más características de México y está asociada con la conmemoración del día de muertos en la cultura mexicana; pero además de su uso ornamental y simbólico también se ha empleado tanto las flores como las hojas en diversos usos medicinales.

El cempasúchil (Cempoalxóchitl, en náhuatl, veinte flores) o flor de muerto es una hierba anual con una altura de 60 cm a 1 metro, de hojas divididas y aromáticas y flores de color amarillo intenso o anaranjado que florecen en octubre y noviembre. Es originaria de México, de clima cálido, semicálido y templado, aunque ya se encuentra en otras regiones, principalmente en China, India e Indonesia.

En las culturas mesoamericanas esta flor está asociada con el sol, probablemente por su color amarillo intenso y a su vez, asociada a la vida y la muerte.



Imagen 1. Cempasúchil en la cultura mexicana. Imagen tomada del sitio del Gobierno de México. Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera.


El cempasúchil se emplea en diversas partes de México con fines medicinales, usando las flores y las hojas en cocimientos o infusiones; se utiliza para padecimientos digestivos como úlceras, gastritis, diarea, dolor de estómago, cólicos, vómitos, disentería y contra los parásitos (antihelmíntico). En algunos lugares se emplea para tratar infecciones oculares. 
También se emplea para padecimientos respiratorios, contra el insomnio y ansiedad y para los ataques epilépticos. Otros usos son como antiséptico, para algunos problemas cutáneos (úlceras, eccema), problemas renales y como diurético.

I




Como puede verse son muchos y diversos los usos que la medicina tradicional atribuye a esta especie, particularmente a las flores; por otra parte, esta planta se ha naturalizado en el sureste asiático desde hace varios siglos logrando un lugar importante en la medicina ayurvédica para algunos de los usos antes mencionados.

Dentro de los estudios farmacológicos llevados a cabo en esta especie se ha demostrado que posee propiedades diuréticas, antipiréticas, efecto analgésico, antiinflamatorio y cierta actividad antibacteriana, además de que se ha demostrado que favorece la cicatrización de las heridas cutáneas. Todo esto justificaría su acción sobre algunas infecciones cutáneas. Por otra parte, también hay estudios que indican que los extractos de cempasúchil reducen la inflamación gástrica, aceleran el proceso de cicatrización y reducen la recurrencia de las úlceras gástricas.

Adicionalmente, algunos estudios señalan que el extracto etanólico de las flores ejerce un efecto antidepresivo y estimulante en el sistema nervioso central por lo que es desaconsejable su uso en personas epilépticas. Lo cual contradice el uso tradicional para las convulsiones epilépticas. Por tanto, serían necesarios más estudios para definir concretamente el tipo de efecto que pueden ejercer los componentes de esta especie sobre el sistema nervioso central.

La actividad farmacológica del cempasúchil está relacionada con el contenido de diversos metabolitos presentes, siendo los más importantes triterpenos, flavonoides, polifenoles, componentes volátiles y carotenoides

Entre los triterpenos se encuentran el daucosterol, el eritrodiol y la β-amirina; entre los flavonoides la quercetagetina, kaempferol, kaempferitrina y rutina; entre los ácidos fenólicos, el ácido siríngico y el ácido gálico. Entre los componentes volátiles se encuentran el beta cariofileno, el terpinoleno y la piperitona. Sin embargo, los componentes que más llaman la atención por ser los responsables de su intenso color amarillo son los carotenoides, entre los que se encuentran la zeaxantina y la luteolina y que seguramente también contribuyen a su actividad farmacológica, por ejemplo, con su acción antioxidante.



Imagen 3. Metabolitos presentes en el cempasúchil.


Fuera del ámbito medicinal, los extractos de estas flores se han utilizado como suplemento nutricional y como colorante alimentario para aves de corral, considerando que los estudios de toxicidad llevados a cabo han indicado que su uso es seguro para consumo animal. Por otra parte, este colorante también se utiliza para teñir textiles.

Vemos entonces la importancia de esta planta, no solo en el aspecto terapéutico sino también desde la perspectiva cultural, asociada a las conmemoraciones del día de muertos en México y desde el ámbito alimentario y económico.

 

Referencias bibliográficas

Karwani, G., & Sisodia, S. S. (2015). Tagetes erecta plant: Review with significant pharmacological activities. World Journal of Pharmaceutical Sciences, 1180-1183.

La flor de Cempasúchil, un ícono de México. Gobierno de México. Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera. https://www.gob.mx/siap/articulos/la-flor-de-cempasuchil-un-icono-de-mexico?idiom=es#:~:text=La%20tradici%C3%B3n%20marca%20hacer%20senderos,s%C3%ADmbolo%20de%20vida%20y%20muerte.

Martinez, M. Las plantas medicinales de México. Editorial Botas. 1962.

Meurer, M., de Oliveira, B. M., Cury, B. J., Jerônimo, D. T., Venzon, L., França, T. C., ... & da Silva, L. (2022). Extract of Tagetes erecta L., a medicinal plant rich in lutein, promotes gastric healing and reduces ulcer recurrence in rodents. Journal of ethnopharmacology293, 115258.

Shetty, L. J., Sakr, F. M., Al-Obaidy, K., Patel, M. J., & Shareef, H. (2015). A brief review on medicinal plant Tagetes erecta Linn. Journal of Applied Pharmaceutical Science5(3), 091-095.

Zanovello, M., Mariano, L. N. B., Cechinel-Zanchett, C. C., Boeing, T., Tazinaffo, G. C., da Silva, L. M., ... & de Souza, P. (2021). Tagetes erecta L. flowers, a medicinal plant traditionally used to promote diuresis, induced diuretic and natriuretic effects in normotensive and hypertensive rats. Journal of ethnopharmacology279, 114393.


martes, 11 de abril de 2023

Del remedio contra espanto a un potencial antihipertensivo

 

Toronjil blanco, toronjil morado (Agastache mexicana; familia de Lamiaceae)

El toronjil mexicano (tlalahuehuetl, en náhuatl) es una hierba aromática originaria de México, de 80 a 120 cm de altura, de tallo cuadrado, con hojas en forma de lanza y flores en racimos. Crece en los bosques de pino-encino del centro del país (Guanajuato, Estado de México, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Puebla, Querétaro, Tlaxcala y Veracruz).

Toronjil morado. Imagen de Chhe, dominio público. 

 Esta especie tiene dos variedades o subespecies: el toronjil blanco, subespecie xocolotziana y el toronjil morado, subespecie mexicana. Aunque estas plantas difieren entre sí en su tamaño, sus hojas y sus flores, la medicina tradicional las suele emplear de forma indistinta.

 El toronjil se usa en la medicina tradicional desde la época prehispánica empleando la infusión de sus tallos y hojas para el dolor de estómago, para controlar el vómito, como antiespasmódico, para la tos, la ansiedad, el insomnio, para curar heridas y para algunas alteraciones cardiovasculares, pero principalmente para el susto o espanto.

Toronjil morado. Imagen de Dick Culbert (Gibsons, B.C. Canada)

En este punto nos encontramos en un dilema, ¿Cómo comprender este padecimiento que no tiene una correspondencia directa con una enfermedad en términos de la medicina científica? Desde la antropología cultural y la etnobotánica podemos referirnos a este padecimiento como un “síndrome culturalmente delimitado”, lo cual se entiende como una serie de signos y síntomas (que en el caso del susto incluyen la pérdida del apetito, intranquilidad en el sueño, desánimo, pérdida de la razón y palidez) que se explican de acuerdo a elementos culturales propios en los que los procedimientos para tratarlos incluyen elementos simbólicos particulares. En este marco cultural, el toronjil se emplea solo o en combinación con otras plantas, en forma de infusión para el tratamiento del susto o espanto.

Adicionalmente a los usos prehispánicos, algunos autores han señalado que el toronjil morado posee efectos antiséptico, analgésico y antiespasmódico, mejora la digestión y es útil para tratar el dolor de cabeza y algunas afecciones cardiacas.

Existen diversos estudios que se han llevado a cabo para comprobar las propiedades farmacológicas del toronjil para tratar el dolor, la ansiedad y su acción a nivel cardiovascular.  Estos estudios señalan que efectivamente esta especie posee compuestos que inducen actividad antiespasmódica, broncodilatadora, vasodilatadora, acción relajante y analgésica. Sin embargo, algunos de estos estudios han señalado que la subespecie que posee el efecto farmacológico mayor es el toronjil blanco (xocolotziana).

Dentro de los compuestos presentes en el toronjil, se ha identificado diversos flavonoides siendo el más abundante la acacetina y sus derivados (unidos a moléculas de azúcar), el cual posee actividad vasodilatadora, antiespasmódica (lo que aliviaría algunos tipos de dolor de estómago) y cierta actividad tranquilizante y sedante.  Adicionalmente se han identificado triterpenos como el ácido ursólico al cual se le ha atribuido el efecto analgésico además de contribuir en la actividad vasodilatadora.

Aunque el uso de esta planta suele orientarse a su acción tranquilizante; es importante subrayar los estudios que han mostrado los efectos vasodilatador y antihipertensivo de los extractos obtenidos de esta planta, asociados a dos de sus principales compuestos, el ácido ursólico y la tilianina (derivado de la acacetina). Esto pone de manifiesto el gran potencial que poseen las plantas empleadas en la medicina tradicional como fuente de moléculas que no necesariamente están ligados de manera directa con el uso cotidiano que se les da a estas especies.

En este caso, aunque efectivamente se ha comprobado el efecto tranquilizante, inductor del sueño, antiespasmódico y analgésico que pudieran apoyar su uso cultural; también encontramos acciones farmacológicas que justificarían el potencial desarrollo y uso de los compuestos presentes en esta especie para otras enfermedades como la hipertensión arterial.

Referencias

Chhe, Public domain, via Wikimedia Commons

Dick Culbert from Gibsons, B.C., Canada, CC BY 2.0 https://creativecommons.org/licenses/by/2.0, via Wikimedia Commons

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Hernández-Abreu, O., Torres-Piedra, M., García-Jiménez, S., Ibarra-Barajas, M., Villalobos-Molina, R., Montes, S., ... & Estrada-Soto, S. (2013). Dose-dependent antihypertensive determination and toxicological studies of tilianin isolated from Agastache mexicana. Journal of ethnopharmacology, 146(1), 187-191.

Palma-Tenango, M., Sánchez-Fernández, R. E., & Soto-Hernández, M. (2021). A systematic approach to Agastache mexicana research: biology, agronomy, phytochemistry, and bioactivity. Molecules, 26(12), 3751.

Quiñonez-Bastidas, G. N., & Navarrete, A. (2021). Mexican plants and derivates compounds as alternative for inflammatory and neuropathic pain treatment—A review. Plants, 10(5), 865.

Santillán-Ramírez, M. A., López-Villafranco, M., Aguilar-Rodríguez, S., & Aguilar-Contreras, A. (2008). Estudio etnobotánico, arquitectura foliar y anatomía vegetativa de Agastache mexicana ssp. mexicana y A. mexicana ssp. xolocotziana. Revista mexicana de biodiversidad, 79(2), 513-524.

Verano, J., González-Trujano, M. E., Déciga-Campos, M., Ventura-Martínez, R., & Pellicer, F. (2013). Ursolic acid from Agastache mexicana aerial parts produces antinociceptive activity involving TRPV1 receptors, cGMP and a serotonergic synergism. Pharmacology Biochemistry and Behavior, 110, 255-264.

Ventura-Martínez, R., Rodríguez, R., González-Trujano, M. E., Ángeles-López, G. E., Déciga-Campos, M., & Gómez, C. (2017). Spasmogenic and spasmolytic activities of Agastache mexicana ssp. mexicana and A. mexicana ssp. xolocotziana methanolic extracts on the guinea pig ileum. Journal of ethnopharmacology, 196, 58-65